Imperio Romano

imperio romano

El Imperio Romano es considerado la civilización más grande, poderosa e importante de la historia occidental.

 

Comenzó en el año 27 a.C y terminó en 476 d.C Se extendía del río Rin a Egipto, llegaba a Gran Bretaña y al Asia Menor. Así, establecía una conexión con Europa, Asia y África.

 

Llegó a ser uno de los imperios más poderosos de la historia. El imperio vivió dos etapas durante su historia, llamadas el alto impero y el Bajo Imperio, durante el bajo imperio es donde llega la tan conocida división en dos del imperio:

 

El imperio de Occidente con capital en Milán el cual desaparecería en el año 476 como consecuencia de los ataques Germanos.

 

Y el Imperio de Oriente que paso a llamarse imperio bizantino que se trasladó a la ciudad de Bizancio, llamado luego Constantinopla y más tarde Estambul, el cual desapareció en 1453 a causa del imperio turco Otomano.  

 

Mapa del Imperio Romano

Mapa del imperio romano

 

Características del imperio romano

  • Esencialmente comercial
  • Esclavizaba a los pueblos conquistados
  • El control de las provincias era hecho por Roma
  • La religión era Politeísta
  • El gobernante tenía un cargo vitalicio
  • Era un gobierno autocrático, donde todo el poder estaba en manos del emperador.
  • La extensión era obtenida por conquistas o golpes militares

Surgimiento del Imperio

Surgimiento del imperio

Durante los primeros tiempos Roma fue una Monarquía: el rey, que tenía los poderes máximos, gobernaba con la ayuda de un Senado.

 

Roma tuvo siete reyes; los cuatro primeros, latinos, y los tres últimos, etruscos, son los que agrandaron Roma y la mejoraron con la edificación de puentes nuevos, acueductos, alcantarillado, murallas.

 

Con las constantes desavenencias entre los reyes, los romanos desataron una guerra civil y experimentaron la república, entre 509 a.C y 27 a.C. En esta época, Sus habitantes expulsaron los monarcas y se constituyeron en República.

 

En la región se desarrolló una economía basada en la agricultura y en las actividades pastorales. La sociedad, en esta época, estaba formada por patricios (nobles propietarios de tierras) y plebeyos (comerciantes, artesanos y pequeños propietarios).

 

El sistema político era la monarquía, ya que la ciudad era gobernada por un rey de origen patricio.

 

En la Roma republicana, los ciudadanos gozaban de varios derechos según el grupo social al que pertenecían. 

Los patricios eran familias aristocráticas, grandes propietarios de tierras descendientes de los fundadores de Roma, y que tenían en sus manos el gobierno de la ciudad.

 

Los plebeyos, el grupo más numeroso, incluía los agricultores, los artesanos y los comerciantes que no tenían propiedades ni tampoco derechos políticos.

 

La religión en este período era politeísta, adoptando dioses semejantes a los de los griegos, pero con nombres diferentes. En las artes se destacaba la pintura de frescos, murales decorativos y esculturas con influencias griegas.

 

La formación del Imperio Romano en el año 27 a.C puede encontrarse en diferentes fenómenos que fueron dándose progresivamente en la historia de Roma. 

 

Primero, la expansión de la república de roma en busca de centros de comercios. Esta expansión permitió neutralizar a los enemigos. Además de las guerras civiles por el poder de Roma llevan a los ciudadanos a pensar en la necesidad de instaurar un único gobernante donde estuviera todo el poder y calmara las guerras.

 

Como consecuencia de las guerras, la idea de un único gobernante sería una opción aún más real por los romanos, entre los cuales Julio César y su hijo adoptivo, Octavio, destacarían claramente en busca de este Poder en el Gobierno.

 

Al vencer éste Octavio los intentos de golpe de estado intentado por Marco Antonio, Octavio con la ayuda de la emperatriz egipcia Cleopatra, el Senado y el pueblo romano lo coronarían como el primer emperador de Roma, Con el ejercicio pleno de los poderes políticos, religiosos, militares, económicos y civiles.

 

Octavio pasaría a llamarse Augusto y comenzaría así el primer gobierno imperial. Este gobierno se conocería como la Paz Romana al lograr Augusto pacificar los territorios y establecer un importante bienestar económico.

 

¿Cuál es el primer emperador romano?

 

Julio César era un dictador perpetuo un dictador de toda la vida, ejercicio el poder en roma cuando está aún era republica romana.

 

Pero fue Octavio, su tío-sobrino, hijo adoptivo y heredero político, quien es ampliamente aceptado como el primer emperador ya que en el año 27 a.C fue el quien empezó el imperio. 

 

Mira Debajo la Lista de los Emperadores Romanos.

 

Resumen del Imperio Romano

 

El imperio tenía por característica principal una estructura mucho más comercial que agraria. 

 

Los pueblos conquistados eran esclavizados y las provincias (regiones controladas por Roma) eran una gran fuente de recursos. 

 

El primer emperador fue Octavio, entre el 27 a.C a 14 d.C, Antes, sin embargo, es importante citar a Júlio César, que con sus maniobras políticas acabó por garantizar su gobierno vitalicio, entre el 49 a.C hasta su asesinato en el año 44 a.C. Aunque no era considerado emperador, César fue el verdadero responsable de la consolidación del régimen; prueba de ello es que todos sus sucesores ahora reciben el título "César".

 

La República que estuvo antes del imperio a lo largo de cinco siglos se encontraba en una situación de alta inestabilidad, después de varias guerras civiles y conflictos políticos, durante el cual Julio César fue nombrado dictador perpetuo y asesinado en 44 a.C. 

 

Las guerras civiles culminaron con la victoria de Octavio, hijo adoptivo de César, en la batalla de Actium en 31 A.C se convirtió en el titular de una autoridad indiscutible en el 27 a.C el Senado romano dio a Octavio poder absoluto y el nuevo título Augusto, señalando así el final de la república y el comienzo del gran imperio.

 

El Imperio de Roma fue el período post-republicana de la antigua civilización romana, que se caracteriza por una forma de gobierno autocrática dirigido por un emperador y extensas posesiones territoriales en todo el mar Mediterráneo en Europa, África y Asia. 

 

El primer emperador fue Octavio Augusto y terminó con Constantino XI. El Senado servía para apoyar el poder político del emperador. 

 

Alto Imperio Romano (27 aC-235)

 

Durante cerca de 250 años, período conocido como Alto Imperio, ese Estado se fortaleció y se consolidó. El poder se concentró en manos de Octavio, con amplia aceptación en las diversas capas de la sociedad romana.

 

Al sumar tantos poderes, Octavio Augusto se convirtió, en la práctica, rey absoluto de Roma. Pero no asumió oficialmente el título de rey. Permitió que las instituciones republicanas, principalmente el Senado, continuarán existiendo.

 

Durante su largo gobierno, Augusto promovió una serie de reformas sociales y administrativas. 

 

Alentó la agricultura, el comercio y la industria, construyó obras públicas que generaron empleos, fortaleció la vigilancia de las fronteras del Imperio, creó la guardia pretoriana para su protección personal y estimuló las artes. 

 

El inmenso Imperio pasó a disfrutar de un período de dos siglos de relativa paz y seguridad. La prosperidad romana lograda con las conquistas modificó profundamente el comportamiento político de patricios y "Hombres Nuevos", que deseaban usufructuar de sus bienes, preocupándose sólo con el propio placer, dando plenos poderes a Octavio.

 

Augusto hizo una reforma social, dividiendo a las personas en grupos, de acuerdo con su riqueza. Los plebeyos ricos quedaban en el mismo grupo social de los patricios. Para la masa de plebeyos pobres, había el servicio militar por veinte años y la posibilidad de recibir, después, tierras en las provincias. Todavía quedaba un gran número de desempleados. A ellos se ofrecía la política de "pan y circo", es decir, que consistía en distribuir trigo a la población carente y organizar espectáculos públicos de circo.

 

A finales del siglo I, el Imperio alcanzó su máxima extensión; ya había conquistado toda Italia y muchos otros territorios de Europa, del norte de África y de Oriente Medio. Para protegerlo, se extendieron guarniciones militares a lo largo de las fronteras. Además de las tropas, se desplazó también un gran número de funcionarios para esas regiones.

 

Los siglos I y II fueron notable, en especial por las construcciones hechas en Roma y otras ciudades y por el gran desarrollo del arte y de la literatura. La cultura romana, las leyes, sus costumbres, su lengua y sus templos- se extendió por las provincias, principalmente europeas.

 

Del gobierno de Augusto a los dos siglos que siguieron, el Imperio de Roma, por medio de conquistas militares, amplió aún más su territorio. Sus dominios se extendían por Europa, Asia y África.

 

Las conquistas abastecían al imperio no sólo de riquezas y tierras, sino también de esclavos, principal mano de obra y todas las actividades, tanto económicas como domésticas.

 

La comunicación entre Roma, el centro del vasto imperio, y las demás regiones estaba garantizada por la existencia de una extensa red de carreteras. De ahí proviene el famoso dicho: "Todos los caminos llevan a Roma".

 

Las carreteras romanas, además de posibilitar la comunicación entre las diferentes regiones del imperio, facilitaban el movimiento de tropas y equipamientos militares, contribuyendo al éxito de las campañas.

 

Después de la muerte de Augusto (14 dC) hasta el final del siglo II, cuatro dinastías se sucedieron en el poder. Son ellas:

 

Dinastía Julio-Claudia (14-68)

 

Con emperadores Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón. Esta dinastía estuvo ligada a la aristocracia patricia romana. La principal característica de esta fase fueron los constantes conflictos entre el Senado y los emperadores.  

 

Con la muerte de Nerón, los ejércitos de frontera pasaron a requerir el derecho de opinar en la sucesión imperial, privilegio hasta entonces de la guardia pretoriana (Cuerpo militar que servía de escolta y protección a los emperadores romanos).

 

En medio de las revueltas militares, Roma tuvo en un año tres emperadores, Galba, Otón y Vitélio.

 

Dinastía Flavia (68-96)

 

Con Vespasiano padre de los emperadores Tito y Domiciano. Estuvo ligada a los grandes comerciantes. Los emperadores de esta dinastía, apoyados por el ejército, sometieron totalmente al Senado.

 

En ese período, los romanos dominaron Palestina y hubo la dispersión (diáspora) del pueblo judío. Gobiernos relativamente tranquilos en los que se ha reajustado la economía y las instituciones.

 

Dinastía Antonina (96-193)

 

Con Nerva, Trajano, Adriano, Antonino Pío, Marco Aurelio y Cómodo, Roma experimentó un período de gran prosperidad, como los emperadores de esta dinastía, excepto el último, eran excelentes administradores. Adoptaron una actitud conciliatoria respecto al Senado. Roma nunca volvió a conocer un período de esplendor como éste.

 

Después del asesinato de Cómodo, último de los Antoninos, aumentó la lucha por el poder, en la que participaban los militares, que querían el título de Emperador. Este período, que caracteriza todo el siglo III, es denominado Anarquía Militar.

 

Dinastía severa (193-235)

 

Con Septimio Severo, Caracalla, Heliogábalo y Alejandro Severo, se caracteriza por el inicio de la crisis internas y presiones externas ejercidas por los bárbaros, presagiando la caída del Imperio de Roma desde el siglo III de la era cristiana.

 

Bajo Imperio Romano (235-476)

 

En el siglo III comienza la crisis del imperio, sacudido por cuestiones económicas, militares, políticos y religiosos.

 

La crisis económica tenía sus orígenes en el cese de las guerras de conquista y en la consecuente reducción del número de esclavos. El déficit presupuestario, resultante del aumento de los gastos, llevó al poder político a aumentar excesivamente los impuestos. Los precios se elevaron, los mercados se retractaron y la producción declinó.

 

Las dificultades para proteger y mantener las numerosas fronteras del Imperio. Sin dinero para pagar a los soldados, extensas áreas quedaron desprotegidas, lo que facilitó la invasión de pueblos enemigos, sobre todo los de origen germánico.

 

El colapso del sistema esclavista, causado por el fin de las guerras de conquistas a partir del gobierno de Adriano (117-138). Con el término de las conquistas, se perdió la principal fuente de mano de obra esclava, los prisioneros de guerra.

 

En esa misma época, se agravó la crisis religiosa. El cristianismo comenzó a extenderse por el Imperio poco después del martirio de Cristo. Al mismo tiempo que debilitaba el poder imperial, el Cristianismo se tomaba la base jurídica del poder al final del Imperio.

 

La difusión del cristianismo, que predicaba valores contrarios al mantenimiento del trabajo esclavo y la divinización de los emperadores.

 

Pero la situación se agravaba. Las crisis políticas, ya que no había un criterio definido de sucesión para el trono. Muchas veces, la sucesión estaba marcada por guerras entre los generales más poderosos.

 

En la última fase del Imperio, Diocleciano (284- 304) intentó eludir el problema dividiéndolo en cuatro partes (tetrarquía). Después de su muerte, las disputas sucesivas renacieron, pues Constantino reunificó el Imperio.

 

Todos estos aspectos provocaron el debilitamiento del comercio y de la producción en todo el Imperio. A poco, la población abandonaría las ciudades para refugiarse en el campo, donde encontraría mayor protección contra la invasión de pueblos enemigos, llamados "bárbaros" por los romanos.

 

División del Imperio Romano

 

En 395, el emperador Teodosio dividió el imperio en dos partes:

 

El Imperio Romano en Occidente, con su capital en Roma; y  el Imperio Romano de Oriente, con capital en Constantinopla.

 

Con esa medida, creía que fortalecería el imperio. Por ejemplo, creía que sería más fácil proteger las fronteras contra ataques de pueblos invasores. Los romanos llamaron a esta gente de bárbaros.

 

La división establecida por Teodosio no surtió el efecto esperado.

 

En 476, tras innumerables invasiones y acuerdos de los germanos con el Imperio de Occidente, Odoacro, rey de los hérulos, destronó a Rómulo Augusto, último emperador romano. Con ese acto, se desintegraba el Imperio de Occidente, en cuyo territorio surgir varios reinos germánicos.

 

Se suele afirmar que ese acontecimiento marca la desagregación del Imperio de Roma. En realidad, esto se refiere al Imperio de Occidente.

 

Mientras tanto, el Imperio de Oriente, o el Imperio Bizantino, aunque también enfrentando muchas invasiones, conseguían mantenerse por casi mil años, hasta 1453, cuando sería conquistado por los turcos.

 

Emperadores del Imperio

 

La dinastía Julio-Claudia (27 A.C - 69 D.C)

  • Augusto (27 A.C-14 D.C)
  • Tiberio (14 - 37)
  • Calígula (37 - 41)
  • Claudio (41 - 54)
  • Nerón (54 - 68)

Guerras Civiles(68-69) Hubieron 3 emperadores en 1 año: Galba,Otón,Vitelio.

 

La dinastía Flavia (69 - 96)

  • Vesparsiano (69 - 79)
  • Tito (79 - 81)
  • Domiciano (81 - 96)

La dinastía de los Antoninos

  • Nerva (96 - 98)
  • Trajano (98 - 117)
  • Adriano (117 - 138)
  • Antonino Pío (138 - 161)
  • Marco Aurelio (161 - 180)
  • Cómodo (180 - 192)

La dinastía Severiana (193-235)

  • Septimio Severo (193 - 211)
  • Caracalla (211 - 217)
  • Macrino (217 - 218)
  • Heliogábalo (218 - 222)
  • Alejandro Severo (222 - 235)

Anarquía militar(235-284) o la crisis del siglo III:

 

Periodo de profunda crisis economica, polita y social, Durante el cual el ejército romano, llegó a proclamar muchos emperadores romanos, designaron y eliminaron emperadores a su voluntad.

 

Diocleciano y la Tetrarquía (284-305).

La dinastía constantiniana (305-363).

La dinastía valentiniana (364-394).

Teodosio 394-395: División del imperio.

 

 

Caída del Imperio Romano

 

Cuando se habla de la caída del imperio de Roma, se debe entender que se trata de la caída de Imperio de Occidente, es decir, la porción del vasto Imperio Romano, que tenía su sede en la ciudad de Roma, dado que la parte oriental del Imperio cuya sede era Bizancio (Constantinopla tarde), se prolongó hasta 1453.

 

A partir del siglo III, el Imperio de Roma atravesó varias crisis, que acabaron por provocar su decadencia y, finalmente, su desintegración.

 

Principales causas de la caída del imperio:

 

Crisis económica: la economía basada en el sistema esclavista entró en decadencia con el fin de las conquistas, pues se hizo difícil y cara la adquisición de esclavos.  Ya no había mano de obras que trabajaran las tierras.

 

Crisis Religiosa: La difusión del cristianismo, que predicaba valores contrarios al mantenimiento del trabajo esclavo y la divinización de los emperadores.

 

Altos impuestos: para sostener al gran número de funcionarios y militares, necesarios en territorio tan extenso, era necesario mucho dinero, que era recaudado del pueblo. Este mismo dinero también sostenía el lujo y la corrupción de los gobernantes.

 

La casi desaparición de la moneda romana: como la producción disminuyó, faltaban productos para vender; así, las importaciones aumentaron y, en consecuencia, gran cantidad de moneda salía y no volvía.

 

Desorganización política y militar: la disputa por el poder, la corrupción y el descuido con la administración eran constantes. Cada ejército obedecía más a su general que al emperador. Además, el asesinato de emperadores era frecuente.

 

Las invasiones de los bárbaros: inicialmente, penetraron en el territorio del ejército. En el siglo IV, grupos armados de bárbaros fueron venciendo a los romanos, hasta derrotarlos definitivamente en 476.

 En 476, cuando era emperador Rómulo Augusto, la capital del Imperio de Occidente cayó en manos de los bárbaros, encabezados por Odoacro.

 

El Imperio de Occidente llegó al fin con las invasiones bárbaras. En 476, los hérulos (pueblo bárbaro) encabezados por Odoacro, invadieron Roma y depusieron al último emperador de Occidente, Rómulo Augusto.

 

La caída del Imperio de Occidente marcó el fin de la Edad Antigua y el inicio de la Edad Media.

 

De acuerdo con muchos historiadores, sin embargo, el Imperio sólo llegó de hecho a su fin en 1453, con la toma de Constantinopla por los turcos otomanos.

 

Esto se debe a que, a pesar de ser conocido en los libros de historia como el Imperio Bizantino (Imperio cuya capital es Bizancio), su nombre oficial era el Imperio Romano de Oriente.

 

Sacro Imperio Romano-Germánico

 

Dado que los  bárbaros se instalaron en roma y cristianizados, la sociedad medieval comienza a soñar con la restauración del antiguo Imperio de Occidente.

 

Esta idea es emprendida por los príncipes y nobles germánicos quienes conquistaban un gran territorio y se hacían siempre coronar o ser consagrados por el Papa.

 

Por lo tanto, los intentos de volver al esplendor de la Roma antigua fundaron el Sacro Imperio Romano.

El nombre era "Sacro" por ser respaldado por el pontífice, "Imperio" por la gran extensión territorial. El "Romano" se debía al hecho de recibir el título de reyes de Italia y germánico, porque la mayor parte de su territorio era en aquella región.

 

Oficialmente, el Sacro Imperio Romano-Germánico sólo terminará en 1806 con las guerras napoleónicas.

 

 

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